Adiós a Europa, con la cabeza alta

Adiós a Europa, con la cabeza alta

Fuente: perfumeriasavenidabaloncesto.com

Se puede ganar y perder, se puede caer eliminadas e irse con la cabeza muy alta. En ese “mar” de sensaciones contradictoria vive ahora mismo un Perfumerías Avenida que ganó, sí, 57-55, pero no pudo remontar el resultado de la ida y, por tanto, cae eliminado de la Eurocup. Lo dio absolutamente todo el equipo azulón en un día en el que los tiros no quisieron entrar, vivieron una montaña rusa de sensaciones (eliminatoria remontada, luego perdida, vuelta a recuperar la ilusión y, al final, eliminación), pero les faltó fortuna, acierto y, sin duda, que las decisione arbitrales finales fueran un poco más ecuánimes, cosa que en FIBA parece complicado con un turco por medio. Silvia fue el alma y el corazón del equipo, a pesar de su mala fortuna final, pero no sirvió para conseguir el éxtasis a pesar de sus 15 puntos que no contrarrestaron la ebullición de Quigley.

Würzburg hasta arriba, animando desde antes de empezar. Un ambiente único y especial que presagiaba una gran noche. La tensión se trasladaba a la pista donde parecía que una semana no había pesado, con dos equipos tremendamente aguerridos que defendían con uñas y dientes. Avenida apretó más en cuanto pudo, tiró de una defensa espoleada por cada grito del aficionado y se encomendó a Silvia para plantarse, tras diez minutos, en el partido que quería el equipo charro, con ocho arriba con diez minutos transcurridos, 17-9, lo más difícil parecía hecho.

Pero claro, Galatasaray es un equipazo que se jugaba la vida y se jugó la vida. A medida que nuestras interiores se cargaban de faltas, surgió la figura en defensa turca de una Epoupa que robaba un balón y otro, sin dejar descansar a nadie sobre la pista. Las rotaciones despistaron a las azulonas que vieron su ventaja esfumada en un instante, otra vez tocaba remontar. Se cerraban las otomanas bajo el aro y Avenida tenía que abusar, sin demasiado éxito de la larga distancia. La sensación era diferente a la primera mitad pero, aún así, Avenida dominaba al descanso, 31-26.

El guión siguió virando lentamenta hacia el partido que quería Galatasaray tras la reanudación. Avenida no encontraba aro con ninguna facilidad, cortocircuitado por la intensidad visitante. Y en ese momento, cuando peor estaba el equipo charro, surgió Quigley que anotaba una y otra vez, muchas de ellas de forma inverosímil para hacer desaparecer toda ventaja e, incluso, remontar y ponerse por delante. El partido se ponía feo y complicado, con sólo un punto arriba y diez minutos por jugar.

Tocaba heroíca y Avenida lo intentó, vaya si lo intentó. Tras dos minutos de golpes y nulo acierto, Asurmendi encendió a Würzburg con un triple que volvía a dar esperanza, cuatro arriba y mucho partido por jugar. Parecía que Avenida iba a empezar a volar y dispuso de seis de ventaja y tuvo múltiples opciones, incluida una bandeja de Moss en contraataque que parecía hecha y no fue tal. Esa barrera de la remontada no se culiminaba y a Galatasaray, sobre la bocina, le entraba lo más imposible. Empezó entonces un festival arbitral de un par de minutos con dos faltas claras sobre Silvia no señaladas en momento clave, seis arriba. Aún tuvo la capi un triple para poner el partido nueve arriba, pero hizo la corbata y no quiso entrar, las cosas de la fortuna. El carrusel de faltas final hizo ya imposible la remontada. Despedida, pues, europea que deja tristeza, sí, pero orgullo, el que tiene un equipo que volvió a luchar contra viento y marea para seguir soñando. Ahora el sueño se queda en España

PERFUMERÍAS AVENIDA 57 – GALATASARAY 55 (17-9, 14-17, 14-18 y 12-11)

Avenida: Domínguez (15), Mestdagh (0), Givens (6), Gil (0) y De Souza (6). Jugaron también: Robinson (10), Elonu (8), Moss (5), Nicholls (4) y Asurmendi (3)

Galatasaray: Epoupa (9), Alben (2), Davis (0), Dubljevic (6) y Petronyte (12). Jugaron también: Quigley (24), Kobryn (2), Tasci (0) y Uygul (0)

Partido disputado en Würbzurg ante 3.000 espectadores.

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